P I

       Hace mucho tiempo, tenía un amigo llamado P. Para mí era mi mejor amigo, de hecho se comió a casi todas mis amigas, porque sabía cómo venderlo. Al cabo de muchos años, se me demostró que era un traidor y junto a él mucha gente de mí alrededor. No le di demasiada importancia puesto que mi vida en aquél momento estaba centrada en otra cosa, mi padre enfermo. Mi amigo fue cogiendo confianza, creyéndose por encima de mí y de mis necesidades. Todo lo bueno que me había demostrado al conocerle desapareció. Hoy todavía una parte de mi persona sabe el motivo, su madre enferma. Seguir leyendo

Animales Domésticos II

    El viaje de vuelta a casa fue muy lento para mi gusto, estaba emocionado y Gea iba en una caja de cartón, saltando como una desaforada para intentar ver a dónde la llevaban. Mi amiga iba con ella, mientras yo cargaba con la jaula y con todos sus complementos. Tengo que reconocer que el peso no era lo malo, sino el volumen. Yo soy grande, pero no me abarcaban los brazos, lo que para los viandantes fue motivo de risas. Acabé cargando con ello como un saco de patatas y parecía un chulito venido a menos con una sudoración excesiva y un poco patético…

    El momento glorioso fue cuando T, la amiga ésta de la que os hablo, me dice: Seguir leyendo

Druidas I – Sebastián 1

Sebastián abrió un ojo con el sonido del despertador. Su mirada se fijó en la hora y no creía que ya tuviese que levantarse. Le esperaba un largo y penoso día de trabajo en el campo. Siendo un chico de ciudad, estaba costándole mucho los madrugones, los continuos cantos del gallo y todos aquellos ruidos de su reciente profesión, granjero. Había estado empapándose de ideas y proyectos a lo largo de muchos meses, desde que en la empresa donde trabajaba comenzaron los rumores de despidos y cierre.  Pensó que ya que siempre le había gustado el campo y ahora que estaba solo, podría trasladarse y vivir de lo que daba la tierra. Su familia siempre había tenido una pequeña hacienda en el pueblo donde se crió su padre, pero la casa estaba destartalada y el campo sin arar. Los animales ya no residían allí, o al menos los propios del lugar, en cambio las arañas, los ratones de campo y demás plagas, campaban a sus anchas, así que habló con su familia y llegaron a un acuerdo. Seguir leyendo

Reyezuelos

   Hay personas que parecen creerse quien para darle lecciones a los demás. Son fáciles de descubrir. Si te fijas en su entorno, por pequeño que éste sea, parecen gobernarlo desde la magnanimidad que su puesto de reyes les otorga… Mientras que los vasallos, en cuanto descubren que ya lo sabes te miran y sonríen como si te dijeran:

“Déjalo, es mejor así, yo lo ignoro y vivo más tranquilo, luego haces lo que quieres y punto” Seguir leyendo

Dioses II – Olivier y Lucas 2

    La consciencia de Olivier volvió de golpe, en cuestión de medio segundo ya estaba de pié y expandiendo sus sentidos para saber dónde se encontraba. Estaba sólo, pero el olor de Lucas se hallaba cerca, un simple vistazo y un intenso olor a sangre impregnó su ser. Su humano se hallaba en la esquina de enfrente y se estaba desangrando. Un impulso de sus poderosas piernas y se hallaba al lado de la cabeza del amigo, si es que esa palabra se le podía aplicar a una res… Seguir leyendo

Dioses II – Olivier y Lucas 1

    Unos ojos oscuros e inocentes, miraban recelosos a lo largo y ancho de la avenida. La noche estaba en pleno apogeo y los transeúntes de la ciudad eran escasos. El hombre avanzó sigiloso como la muerte. Sin ser detectado por ninguno de los borrachos, prostitutas y juerguistas que se cruzaron en su camino. Sabía lo que buscaba y no tardó en encontrarlo. Un olor penetrante recorrió su cuerpo, entró por la nariz, llegó al cerebro y le bajó hasta los testículos. Él estaba cerca… Su sangre latía fuerte y el ritmo del corazón lo acercaba a su destino. Era increíble la capacidad de atracción que aquél humano ejercía sobre un vampiro. Los pasos de Olivier, se aceleraron. La sangre ingerida recorría, tibia y caliente su muerta figura. Acababa de alimentarse y su hambre saciada lo animaba a complacer otros apetitos más lascivos… Seguir leyendo

Animales Domésticos I

      Hace muchos años, tuve un perro encantador y precioso llamado Joy, un bóxer, desde que se murió no había sido feliz del todo, lo echaba de menos y necesitaba algún animal en mi vida. Pero no quería tener que sacarlo a la calle, ni que fuese tan mimoso, esas competencias eran de mi peque. Lo primero que te planteas, es un gato, pero yo tengo una “alergia” mayor que se llama Susana y es mi hermana, ella me la provoca a mí y los gatos a ella. A mí me parece un buen trato, pero vivo con mi madre y se negaba a no poder ver a su hija. Todavía no entiendo muy bien por qué, pero así son las madres. Yo estaba totalmente indignado así que le propuse una iguana, a mi madre eso no le gustó nada, odia a los reptiles. Seguir leyendo

El Complejo De Zeus

    Creo que en toda vida que se precie de serlo, la persona humana, debe tener tanto un código de valores, como una escala de prioridades. No hablo de aquella mente cuadriculada que sólo piensa en lo socialmente correcto, sino en todo lo que escapa a nuestro control, que por otra parte es “Todo“. Ejemplo práctico:

1º El universo

2º Las galaxias

3º Las estrellas

4º Los planetas

5º La tierra

6º El agua

7º Las plantas

8º Los animales

9º El ser humano Seguir leyendo

Maldito Cervantes

    No hace mucho, tuve una conversación con un amigo mío y me sincere con él. Como suele ocurrir en estos casos, no tardó en llegar la diferencia de ideas.

    Hay que empezar aclarando que el maldito Cervantes, entre su legado, nos ha dejado una frase hecha que anima muy poco, pero es una verdad como un templo: “Ves gigantes donde sólo hay molinos“.

    A mi amigo le respondí que el problema era que no había molinos, desde entonces ando dando vueltas al tema. Mi vida es un poco solitaria, me gusta que sea así porque me encantan las sorpresas agradables. Seguir leyendo