Druidas I – Sebastián 1

Sebastián abrió un ojo con el sonido del despertador. Su mirada se fijó en la hora y no creía que ya tuviese que levantarse. Le esperaba un largo y penoso día de trabajo en el campo. Siendo un chico de ciudad, estaba costándole mucho los madrugones, los continuos cantos del gallo y todos aquellos ruidos de su reciente profesión, granjero. Había estado empapándose de ideas y proyectos a lo largo de muchos meses, desde que en la empresa donde trabajaba comenzaron los rumores de despidos y cierre.  Pensó que ya que siempre le había gustado el campo y ahora que estaba solo, podría trasladarse y vivir de lo que daba la tierra. Su familia siempre había tenido una pequeña hacienda en el pueblo donde se crió su padre, pero la casa estaba destartalada y el campo sin arar. Los animales ya no residían allí, o al menos los propios del lugar, en cambio las arañas, los ratones de campo y demás plagas, campaban a sus anchas, así que habló con su familia y llegaron a un acuerdo. Seguir leyendo