Teseracto

    Quiero un teseracto y me refiero a los que se definen en la ciencia-ficción. Me imagino una puerta en mi habitación, una especie de enlace con un espacio infinito y que sólo se viese “limitado” por aquello que yo imaginase.

    Como todo buen coleccionista, tengo un serio problema de capacidad en mi casa. Mi madre me va a echar un día de estos como siga trayendo tebeos y libros, eso por no hablar de sus plantas y los animales, que me encantan. Sería feliz si pudiera trabajar en un zoo, pero también en una biblioteca y en una tienda de cómics y rodeado de naturaleza… Sí creo que mi problemilla de espacio se debe a la cantidad de cosas de las que me gusta disfrutar. Gracias a Dios, como dice esa señora que vive conmigo, que los hombres sólo ocupan un lugar por un rato, o por muchos ratos, pero al fin y al cabo se acabarán largando. Ellos ya tienen sus sitios. Seguir leyendo

Said I

    Un coleguita que he conocido hace poco en internet, otro colombiano que me pone muy cachondo, creo que ese país tiene algo conmigo. No sé el que, pero ya van cuatro tíos que me ponen que son de allí. El caso es que Said es un tío genial, me gusta mucho como escribe y su forma de comportarse es de lo más juguetona, algo que a éste que escribe le pierde.

    Por no decir que su tono de piel es perfecto… Debería confesaros que yo no me pongo moreno, paso del blanco-leche al rojo-cangrejo en cuestión de dos horas, de ahí me sube el tono y luego en plan serpiente, mudando piel. Así que le tengo mucha envidia, de la sana, esa que hace desear a la persona y querer comértela de arriba a abajo. Pues eso. Seguir leyendo

Druidas I – Sebastián 5

    El aire rezumaba electricidad, al ser respirado una corriente recorría su cuerpo desde al cerebro hasta los dedos. Caminar parecía imposible, pero sus pies iban uno después del otro. Los ojos no veían nada claro, todo parecía como con neblina. Una sombra se precipitó hacia él, el instinto hizo que se girase de forma brusca, quedando en una posición un poco extraña. No giró por completo, más bien se quedó en un pequeño paso a un lado y miraba en otra dirección, pero todo parecía igual. La silueta volvió a acercarse, sin embargo ésta vez consiguió ver que parecía un perro.

    Un montón de animales oscuros y sin forma lo empezaron a rodear, él estaba totalmente alerta. Reconocía algunas formas… Había un pez, un lagarto, un pájaro, una babosa, un felino y lo que parecía un ciervo. Eso sólo a su lado, detrás de ellos vio un centenar más y detrás de éstos más, así hasta que se perdían en el horizonte gris. Un temblor empezó a recorrerlo de arriba a abajo, los animales se fueron acercando cada vez más, hasta que pudo tocar su inexistencia, las sombras lo trepaban por todas partes y se movían en su cuerpo. El espanto de no ver nada más que aquello lo despertó. Seguir leyendo

VanillaBoy I

    Este colega que tengo es un gran chaval. Es de Colombia y se dedica al culturismo. Hoy me ha quitado un peso de encima, porque me ha confirmado que es de los naturales, vamos que no utiliza ningún tipo de pastillas o cómo demonios se quieran llamar (¿Creo que anabolizantes?). Algo que sí debe preocupar a los que rodeen a este tipo de personas, ya que me han comentado los casos extremos pero posibles y no le recomiendo la muerte a nadie, ni a mi peor enemigo. Hay que tener en cuenta que son casos raros, extremos, ya sé que he repetido la palabra, pero quiero hacer hincapié. Seguir leyendo

Hot & Sweet I – Todo Nuevo 1

    El ruido del mensaje instantáneo del ordenador llamó la atención de Uriel. Un breve “Hola” aparecía en pantalla.

    La curiosidad lo llevó a abrir el sitio y descubrir quién se estaba comunicando con él. Allí estaba el león sonriente que era el avatar de Hot.

    Uriel, sonrió tranquilamente y tomó asiento frente a la pantalla. “Hola”, respondió éste sin dudarlo.

-“¿Qué tal estás Hot? Hace mucho tiempo que no sé nada de ti.”-

-“Ya, es que he estado muy liado con el traslado. Me han cambiado de puesto de trabajo y de ciudad.”- Seguir leyendo

La Celestina O El Mal De La Envidia

    Ayer algo que ocurrió, me hizo pensar… ¿La envidia de dónde procede? En el caso que me ocupa hay varios motivos, el más básico es el de querer poseer lo que otro tiene, esto se dividiría en material o inmaterial. Lo material a su vez tendría una subdivisión en cosas (casas, objetos, dinero…) y personas (marido/esposa, hijos/as, nietos/as…), mientras lo inmaterial se ramificaría en dones (canto, escritura, vocabulario, deportes, habilidades…) y virtudes (buena memoria, más inteligencia, retentiva, memoria fotográfica…). Seguir leyendo

Dioses II – Olivier Y Lucas 6

    El eterno tono crepuscular, daba una impresión de forma onírica, como si lo que estaba ocurriendo no fuese cierto. Lucas se había recompuesto del beso como buenamente había podido y se hallaba apoyado en una de las columnas que bordeaban la cama. Laudiel caminaba despacio por la estancia, primero fue a una especie de armario que resultaba ser una puerta a una biblioteca inmensa. Sus alas se plegaron en torno a su cuerpo y de un segundo al siguiente, el ángel vestía una túnica liviana negra como los antiguos romanos, salvo que en su caso era muy corta y sus enormes alas ya no estaban.

    En sus manos se hallaba un libro marrón, con unas cubiertas y un lomo recién encuadernados.

-“Supongo que vendrás a preguntarme por tu actual estado, ¿verdad?”- Preguntó con su mirada negra y profunda al medio gato.

-“Supones bien.”- Tragó saliva mientras terminaba de coger aliento… Seguir leyendo

Informando

    Hace cuatro días, por apetencia y necesidad, se ha creado un nuevo blog donde irán todas las reseñas acerca de cómics, libros y ocio en general, ya se ha ubicado el enlace donde pone “amigos”. Se titula De Aficionado A Aficionado, allí encontraréis todo el material que no sea personal. Aunque ha nacido con vocación de comunidad, yo seguiré publicando mientras pueda.

Un saludo para todos los lectores.

M I

    Este colega del que os hablo hoy, tiene un problema conmigo que entiendo muy bien. Confunde educación, respeto y buenas maneras, con falta de determinación. Reconozco que las cosas las tengo demasiado claras a veces, pero me cuesta demostrarlo y eso conlleva una equivocación. M ha llegado a pensar en mí como en un hipócrita por el mero hecho de no decir lo que cualquier ser humano, mínimamente inteligente, opina sobre ciertas cosas. La cuestión es que yo no lucho, no creo que sea necesario imponer mi opinión. Soy más del estilo “cada uno que piense lo que quiera”. Seguir leyendo

Druidas I – Sebastián 4

    Un frío glaciar se levantó en el bosque. La noche estaba demasiado oscura, el aroma de árboles mojados y tierra húmeda impregnaron las fosas nasales de Eusebio. Su columna se puso rígida y un relámpago cayó al suelo unos metros más allá de donde se encontraba. El sonido agudo de un picaporte al abrirse le avisó de su llegada. Un simple pestañeo sirvió a Durias para ir de un sitio a otro.

-“Hola, Eusebio”- Dijo el Brujo recién llegado

-“Malas noches, Durias. Como siempre que apareces”-

-“No hace falta ser descortés, he venido a ver qué tal te iba… ¿Has conocido ya al muchacho?”-

-“Bonitas palabras, pero solo quieres controlar la situación. ¿Te manda el consejo?”- Seguir leyendo

Escuece

    Es curioso cómo se dan las cosas. Ésta noche he soñado que tenía una lucha de voluntades con mi hermana, por supuesto he ganado yo. Lo raro es que ella pretenda imponer sus ideas sobre las mías, debéis saber que es una persona que siempre me ha tratado como si fuese un tarado, alguien prescindible y muy manipulable. Una marioneta divertida que hacía todo lo que ella quería…

    Yo, por mi lado, flipaba con su comportamiento, creía que había cosas mucho más importantes en las que centrar nuestra atención. La relación de la familia era bastante mala y en vez de intentar solucionarlo, siempre ha creado más problemas, algo que sigue chocándome. Se podría decir que siempre me ha tratado como una hermana mayor a su hermano pequeño: MAL. Sin embargo, después de 34 años sigue pensando que la adoro… Seguir leyendo

P III

    Parece que la historia toca a su fin. La trompeta de retirada ha sonado y queda claro que a mí lo de arreglar las cosas no se me da bien. Propuse a P ser uno de mis “musas”, por aquello de devolver lo que se había llevado, pero no le gustó la idea. Creo que ese es el fallo, si os acordáis, yo quería algo distinto, una relación diferente y mejor. Él lo de antes, en donde siempre ganaba y quedaba como el indio machote que siempre había querido ser. Claro que mi idea de una relación mejor pasaba por redimir todos sus “maltratos”. Entendamos esta palabra como sinónimo de mobbing, ya que es amigo mío desde el colegio, donde yo era tratado como el maricón y el rarito de la clase. Seguir leyendo

C. I

    Hola bombón.

    Deberías dejar de preocuparte de si eres guapo o no… Tú lo sabes, yo lo sé, todos lo sabemos. De hecho yo ya te lo dije hace mucho tiempo… Cuando intentaba llevarte a la cama, por lo que te pido mil disculpas, eres tan mono que me lié la manta a la cabeza y no pensé en si eras heterosexual u homosexual. Hasta que me di cuenta que me dabas largas y decidí hacer borrón y cuenta nueva. Al principio, reconozco que me enfadé un poco contigo, se llama mujer despechada… Seguir leyendo

Druidas I – Sebastián 3

    La brisa de la mañana despertó el cuerpo de Sebastián. No sabía cuánto tiempo llevaba allí sentado ni si lo que acababa de ocurrir era cierto o había sufrido una alucinación. Un ladrido de Crisor le sacó del ensimismamiento.

-“Sí, estoy bien, amigo”.-

    No sabía muy bien porque motivo, acariciar al perro le hacía sentirse bien. Un lametazo en la cara lo devolvió definitivamente a la realidad. Sebas cogió su ropa, se la puso y animando al setter caminó en dirección a su casa. Crisor saltaba y ladraba a su alrededor como si fuese un cachorrillo. Su cola se movía rápido, contento como estaba decidió acompañar a su nuevo amigo a casa. Al llegar a la valla que separaba la finca del resto, los dos entraron tranquilamente. El perro meó en uno de los árboles de la entrada, un manzano muy antiguo, haciendo suyo el nuevo territorio. Seguir leyendo

S.A. II

    Bueno, S.A. quería decirte un par de cositas. Hay dos tipos de infieles, los que realmente no se pueden controlar y se meten en unos problemas muy gordos, justo los que más daño hacen, y los que valoran tanto su fidelidad que no la regalan porque sí, hay que currársela. Ya sabes quién es de la primera opción y yo soy de los segundos.

    Porque, querido mío, yo no engaño, ni manipulo, ni miento… Al menos normalmente. Así que la próxima vez que utilices esa excusa conmigo te haré algo muy perverso y lascivo, algo que de lo mucho que te sorprenderá, no sabrás que hacer. Je, je, je, je, je, je, je… Aunque luego me cortes lo que utilice… Seguir leyendo

Dioses II – Olivier Y Lucas 5

    El aroma extraño del sudor de Olivier, despertó a Lucas. Su olfato, ahora hiperdesarrollado, captaba texturas y olores que antes no existían. Su parte humana seguía sorprendida del nuevo perfume que desprendía su amante, de su respiración tranquila y de lo rápido que los dos habían asumido su nueva situación. Se levantó de la bañera despacio, sin hacer ruido para intentar superar aquel estupor de felicidad que lo embargaba cuando estaba en brazos de Oli. Con andar pausado llegó al salón, ningún mueble estaba en su sitio y una sonrisa se dibujó en su rostro. La estantería había sido lo único en aguantar, pero las cosas que ésta mostraba se hallaban desperdigadas.

-“Reflo”- Pronunció bajito. Seguir leyendo

Busco Musa

    Debería saber si existen las musas que sean varones, porque es lo que busco… Necesito un hombre, o muchos, eso no importa, que hagan ese papel en mi vida. Me he dado cuenta que cuando los veo, hablo o estoy con ellos es cuando mejor escribo y más interés pongo en lo que hago, sea lo que sea. De hecho, en los trabajos siempre busco alguno que me guste. No necesito su atención, sólo poder observar, quieras o no me gusta la belleza, más bien el concepto que tengo de ella y mi vena voyeur es masculina. Cuando he tenido pareja, los momentos más gratificantes era cuando se paseaban desnudos delante de mí y yo podía observarlos tranquilamente, como prolegómenos a un momento de sexo, o a posteriori, cuando todo había terminado. Seguir leyendo