Dioses II – Olivier Y Lucas 7

-“Vale, a ver si entiendo todo esto… Cuando cumplo los dieciocho, resulta que mi madre casi me asfixia… En vez de morir, te conozco a ti. Qué me dices que soy un brujo y empezamos con la educación y a memorizar hechizos. Ahora resulta que después de todos estos años, soy un ojos de gato. Acudo a ti porque mi madre se murió y no tengo a nadie en quien pueda confiar con el conocimiento suficiente para orientarme y lo único que consigo por tu parte es que me pinches donde me duele y me des una somanta de leches metafóricas… ¿Ahora la base está bien para el angelucho?”- Concluyó su diatriba Lucas.

-“El angelucho no se puede creer que te hayas indignado tan tarde.”- Contestó entre sonrisas Laudiel.

    Los dos se relajaron un poco y Fernando, el nombre del chavalín, les trajo algo más para beber y comer. Seguir leyendo