Lo Bueno De Pinocho

    Estoy cansado de las mentiras.

    Lo bueno que tenía Pinocho era que al mentir le crecía la nariz.

    Algo así me encantaría que le pasase a la gente de mi entorno.

    Lo primero que debéis entender de mi persona es que soy demasiado perspicaz, se me escapan muchas cosas, muchísimas, pero de otras tantas me entero y llegó un momento en el que me cansé de ser el único sincero. Seguir leyendo