Aguamarina

    La situación en mi trabajo empezó a invertirse de forma exponencial, ahora eran ellos los que me indicaban el camino a seguir.

    Sin embargo aquella limpieza estaba afectando a mi forma física de maneras muy insospechadas…

    Después de tres mareos seguidos, siendo el último una vuelta del eje terráqueo de 180º y casi besar el suelo del almacén, decidí darme de baja.

    Cada día que pasaba me encontraba más unido a mi cuerpo físico, sin embargo veía los vínculos que seguían conectados a mi energía…

    Una roca muy normal se materializó justo delante de mí, el tigre del regazo la olisqueó curioso hasta que todos aquellos enlaces que chupaban mi energía se empezaron a materializar.

    El aguamarina se formaba en su superficie como un coral verde traslúcido, captando y redirigiendo los vínculos hacia el lecho de roca seca que tenía en su base, cortándolos en otros casos e impidiendo por completo su regeneración.

    Me fui a urgencias con un mal cuerpo horrible, mi jefe pretendió hacerme ver que no se creía mi situación y su sorpresa fue mayúscula cuando le dije:

-“Te lo estoy diciendo, no pidiendo permiso, me marcho a urgencias del ambulatorio.”-

    Mis mareos se debían a un problema de oído y su líquido, agravado por un constipado de narices, así que resultó que mi baja se extendió durante un mes, toda la campaña de navidades.

    En enero y sin el alta en mi mano, me mandaron un buro fax para despedirme.

    Llegados a este punto decidí relajarme y tomarme las cosas con calma, lo primero fue ir a un abogado para saber si mi despido era procedente, para mi desgracia sí lo fue.

    Lo curioso del caso es que tuve que subir a recoger todos los papeles en tres tandas, algo que no debería haber sido así, pero como el responsable de mi paso al paro me huía…

    Uno de los jefecillos intentó tomarme el pelo para que fuese yo en un momento en que estuviese el cobarde…

    Con mi calma habitual y ese desparpajo que me caracteriza, le insté a llamarlo para concertar una cita. Cuando colgó el teléfono ya no sonreía, me dio lo que me correspondía y nos despedimos.

-“Bueno ahora ya sabes quien es el que huye de sus responsabilidades.”-

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s