Brujos I – Abel 8

-“¿Por qué yo?”-

-“Por amor, está claro.”- Respondió Laudiel. -“Sabes que siempre he tenido debilidad con determinados alumnos míos de entre todos los brujos que he conocido en esa etapa.”-

-“Vale, ya entiendo por qué motivo mi condena se retrasó dos días y que no estoy en mi época.”-

-“No, estás en el siglo XXI, no el XIII.”-

-“¿Y ahora?”-

-“Bueno, eso depende de vosotros… Los caminos de Durias y el tuyo se han entrelazado y no se van a romper tan fácilmente. Debéis estar aquí un año, más o menos para que podáis enfrentaros con lo que hay fuera.”- Contestó Lau.

-“¿Qué hay fuera?”- Seguir leyendo

El Shogun I – Takeshi Miyosi 6

    Uno de los grandes placeres que me brindaba mi vida era estar rodeado de duros y amorosos hombres. Cada uno de ellos con un buen miembro al que recurrir si lo necesitaba y una auténtica devoción por el mío si yo lo requería.

    En estas cavilaciones me encontraba, notando al padre y al hijo completamente empalmados y frotándose conmigo cuando comencé a deleitarme con el pequeño y estrecho ano del amante de mi esposa.

    Amane había comenzado a asumir que no podría evadirse de nuestras atenciones, ni mental, ni física, ni espiritualmente, lo que le había llevado a empezar a sentirse muy excitado.

    Sus huevos rebosaban y en la seda comenzaba a notarse unas pequeñas gotas saliendo de la punta del pene totalmente erecto. Seguir leyendo

Brujos I – Abel 7

    Sentado en un tronco caído Abel seguía sin pensar con claridad, mucha información para asimilar…

    No era eso y lo sabía, su cuerpo ya se lo había dicho desde un principio, quería entender lo que había pasado pero tenía miedo a todas aquellas respuestas.

    El aire olía distinto, estaba más limpio de suciedad y al mismo tiempo tenía una textura un poco más espesa. No conseguía descifrar los enigmas de su entorno, sin una base de conocimiento era obvio que no podría seguir adelante.

    Lo que le chocaba es que para él, ese hombre ya era parte de su vida, al principio pensó que era Laudiel y después se había visto impelido a tener una relación con el ser humano vivo que más le había hecho sentir en su vida.

-“Hola, Abel.”- Seguir leyendo

El Shogun I – Takeshi Miyosi 5

    Introduje una vez más el pene de madera en el ano de Amane, sus caderas ya no se movían y su mirada estaba perdida en el vacío.

    Le di permiso a Fumimaro para traer de vuelta a nuestro impetuoso y osado samurai, no se le permitiría evadirse del dolor.

    En la posición que estaba, colgado hacía arriba con las piernas abiertas, los brazos separados y el ano lleno, cualquier leve movimiento hacía que las cuerdas de seda rozasen y frotasen el pene y los huevos.

    Fumimaro recogió sus pertrechos, era un especialista manejando el látigo, las varas y cualquier otro instrumento que se pudiese utilizar como tal.

    Un pequeño grupo de retamas secas unido por fuertes ataduras en un extremo fue su elegido para centrar al descortés invitado y futuro torturado. Seguir leyendo

Brujos I – Abel 6

    Los rayos del sol iluminaron la estancia, los recién levantados se hallaban en el salón comedor y encima de la mesa había una gran variedad de manjares ya cocinados y una nota explícita encima de la canasta de frutas frescas.

    “Gracias por un trabajo bien hecho, descansad y aprended, ya sabes cómo localizarnos.

    Los Tangenciales.”

    La sonrisa de Durias hizo que Abel se relajase de forma inmediata. Los dos necesitaban comer tranquilamente mientras se ponían de acuerdo entre seguir con lo anterior o comenzar a aclarar cosas.

-“Creo que deberíamos comer y hablar de nuestros benefactores.”- Dijo Durias relamiendo los labios pringosos por la fruta de Abel. Seguir leyendo

Druidas III – Miguel 5

    Miguel y Crisor habían hecho un descubrimiento acuciante, si el druida se concentraba en los árboles, podía escucharlos hablar. Algo que ningún otro de su especie podía oír.

    Una llamada mental los sorprendió a ambos totalmente relajados y concentrados en el salón del licántropo. Debían acercarse al centro del bosque.

    Eu había estado trabajando dos días para despejar un claro en el sitio donde sabía que estaba el punto central de las energías de ese nuevo centro de poder.

    Para Miguel fue muy sencillo llegar allí, para Sebas supuso un arduo esfuerzo, no podía ver las líneas de poder y su dirección, así que decidió pedir ayuda a los animales.

    Una vez allí se encontraron con una reunión un tanto dispar, las cuatro ninfas, que a Sebas le había quedado claro eran las representantes de sus respectivas hermanas, una inmensidad de Gnomos, incluido Gumir, y un nuevo druida a quien no conocía. Seguir leyendo

Brujos I – Abel 5

    Los dos se fundieron en un largo beso. Abel estaba muy excitado, su pene erecto amenazaba con romper los pantalones. Durias lo vio venir y comprendió lo que ocurría.

-“Mejor será liberarle de su atadura.”- Rió Durias mientras le bajaba los pantalones.

    Un miembro blanco y duro resplandecía frente a las llamas de la chimenea. Abel comenzó a palpar al brujo, como con miedo de hacerle daño. Durias se relajó y se bajó los pantalones.

    La temperatura comenzó a subir muy deprisa. En un santiamén, el brujo tenía la cabeza a la altura de la entrepierna del chico y le exploró con la boca. Abel se estremeció y con un gemido entrecortado expulsó una parte de sí mismo. Seguir leyendo

Animales Domésticos XIII

    Un comportamiento que he averiguado común a varias especies animales, es el del rey de…

    En la piscina yo jugaba de pequeño en una especie de isla que había en el centro con los demás niños del pueblo, siempre era el ganador el que se quedaba y perdía el que caía al agua.

    Pues descubrí a los dos hurones jugando a eso con la tienda de campaña, el amo se quedaba dentro y el esclavo se contentaba con estar fuera. Seguir leyendo

Dioses V – Facundo E Isadora 6

    La mano de Facundo resaltaba al tener un agujero en su centro. La capacidad de curación del vampiro no estaba funcionando y se notaba en los bordes cerrados del boquete.

-“¡Es cierto, sois los Tangenciales!”- El escriba estaba anonadado. –“Pero se supone que sois tres.”-

-“Y esos somos”- Las alas de Laudiel sonaron en el centro de la sala.

    Lucas se hallaba sentado en las escaleras al trono jugando con la piedra de obsidiana en las manos y una sonrisa en los labios.

    Olivier, de pie en la sala acercándose a su pareja, tenía la boca abierta.

    Laudiel se hallaba en el centro de la misma, con las alas plegadas a la espalda y una mirada juguetona en todo el rostro. Seguir leyendo

Brujos I – Abel 4

-“Durias, tengo una pregunta. ¿Por qué sólo hay un dormitorio con una cama grande?”-

-“Se necesitaba todo lo demás. Ésta casa es mágica, cualquiera desde fuera, puede ver que sólo tiene un piso, la cama debería estar al otro lado de esa pared…”- Contestó mientras se levantaba para ver la supuesta habitación.

-“¿Siempre contestas de forma esquiva a las preguntas?”-

-“No, sólo a las que no se saben formular y no son concretas.”-

-“¿Vamos a dormir juntos, Durias?”- Dijo el muchacho.

-“Sí.”- Respondió escueto Durias, mirando la puerta del dormitorio. Seguir leyendo