Desde Rusia Con Calor I – La Llegada 4

    En el transcurso de la conversación que mantuvieron de manera informal los dos humanos, Marco se aproximó al lado de Aleks y empezó a olisquearle el pelo.

    El pobre chaval ruso no sabía si aquello era bueno o no, pero parecía agradar a Laurent, así que dejó que las cosas siguiesen su curso natural.

    Al poco rato Marco se pasó de los hombros de su dueño a los del chico, que ya estaba más tranquilo al notar que había pasado el examen del mono ardilla.

    Pusieron la maleta en la habitación de Lau y dejaron lo de deshacerla para más tarde. Bajaron a la cocina para ir preparando la cena y poder charlar tranquilamente.

    El dúplex tenía un montón de cuerdas colgadas de los techos y  Aleks empezó a darse cuenta de lo bien introducidas que estaban en el ambiente y lo prácticas que eran para el que las utilizaba.

    En cada habitación existía un lugar donde el condenado animalito tenía su sitio, en la cocina había una rama enorme de árbol enfrentada a los fogones y encima de la nevera.

-“Pues yo ahora mismo ando un poco entre trabajos también.”- Dijo Aleks.

-“¿Y eso?”-

-“El trabajo en el que estaba cerró y bueno, como que no encontraba algo para poder venirme…”-

    La cara de Lau dejó claro que algo no le cuadraba.

-“¡Vale! Pretendía quedarme a vivir aquí.”- Aleks puso cara de pícaro y sonrisa de rufián.

    Las risas sorprendieron a Marco intentando abrir la nevera de forma discreta y le provocaron una caída estrepitosa sobre los pies de Lau. Fue más el griterío que montó el pobre monito que lo que realmente pasó, el susto por haberle pillado haciendo algo que no debía le provocó unos efectos muy poco hábiles.

-“No tenía pensado quedarme contigo, pero me molaría vivir en España.”-

-“Eso explica porque motivo hablas tan bien nuestro idioma, claro.”-

    Siguieron comentando la jugada de qué podían hacer para que le diesen trabajo ya que no era el mejor momento de todos, la crisis hacía agua cualquier negocio nuevo y las viejas compañías no paraban de despedir a gente.

-“Desde que se murieron mis padres hace dos años no tengo problemas económicos, pero porque siempre he tirado con el trabajo.”-

-“Bueno, creo que es un poco pronto para saber lo que podemos hacer… Ahora que lo pienso ¿Tu billete de avión tiene fecha de vuelta?”-

-“No, es sólo de venida.”- Dijo un poco nervioso Aleks.

    Estaba claro que lo de instalarse en casa de Lau era algo que había surgido así, pero estaba empezando a entender que había unas reticencias por parte de su nuevo amigo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s