Dioses V – Facundo E Isadora 9

-“Teniendo en cuenta que vuestros cuerpo son mortales y la misión que tenéis, valoráis muy poco al ser humano.”- Dijo Aldana tocándose el pelo distraída.

-“¿Sabéis lo que es vuestra especie para el planeta?”- Preguntó Lucas impertérrito.

-“¿Somos algo a parte de cazadores?”- Respondió la madre de Oli.

-“Sí claro, uno de los sistemas inmunológicos del planeta, una forma de controlar las especies que invaden su cuerpo. Creo que sois algo parecido a los ácaros.”-

    Olivier proseguía comiendo tranquilamente con la cabeza agachada, lo que indicaba su estupor al enterarse de las extrañas noticias.

-“Ahora que la misión que veníamos a realizar parece que se ha cumplido creo que me voy a ver a Laudiel, Facundo avisa en cuanto tengas tu nueva casa.”- Lucas miró a Oli.

-“Yo prefiero quedarme un rato por aquí a ver qué pasa y terminar de arreglar lo de Facundo.”-

    Sin ruido ni despedidas ostentosas Lucas desapareció después de darle un beso a su novio. Oli pensó que echaba de menos el ruido del manillar al ver teleportarse a Lucas. Estaba claro que eso ya no era un hechizo, puesto que sabía perfectamente cómo lo había hecho.

    Un ruido en la puerta de entrada avisó de la presencia de los emisarios de los reyes, Traían el despido de Facundo de sus labores y el destierro fuera de la montaña para este vampiro marginado.

-“¿Tú eres el trascendental fortuito, verdad Olivier?”- Preguntó Facundo después de recoger sus cosas y salir de la biblioteca.

-“Sí, yo estos cambios me los como según llegan, sin apenas enterarme.”-

    Utilizando la misma puerta que habían usado Oli y Lucas para entrar en el reino de los vampiros, Facundo y él salieron al exterior de la montaña, la parte en la que vivían los hombres lobo.

-“¿Y ahora qué?”- Preguntó Facundo.

    Se apoyó en la ladera al lado derecho de la magnífica puerta tallada. El antiguo vampiro convertido en trascendental, apoyó su mano en el hombro del anterior bibliotecario del reino…

    Un ruido sordo brotó de la montaña, los dos se irguieron asustados y miraron allí donde estaban apoyados hacía un segundo.

    Una masa de roca se esforzaba en cobrar forma mientras el ruido iba acrecentándose de manera exponencial. Una mansión de obsidiana pura se construyó en poco más de diez minutos.

    Tenía dos puertas, una por fuera y otra por dentro de la montaña, consiguiendo penetrar en el mundo de los chupasangres y formando parte de su propio reino.

-“Como dijo Lucas, ellos pueden atacarte de unas maneras poco efectivas, a la larga siempre estaremos a tú lado.”-

    Con este comentario y dejando a Facundo en soledad, Oli desapareció de su vista en un segundo.

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