Druidas III – Miguel 9

-“Eso no pasaría si no hubieses hecho las cosas de la forma que las has hecho.”-

‘Creo que tú inconsciente quiere decirte algo… Hecho: has volado, luego he conseguido mi propósito.’

    Con un simple soplido Elia hizo que Sebas flotase de nuevo en el aire, haciéndole ver la manera de volar sin necesidad de utilizar al cachorrillo que gritaba desesperado…

    Sebas se dio cuenta que el chillido se aproximaba rápidamente hacia su posición, miró hacia arriba y vio al  pobre caer a peso como anteriormente le había pasado a él.

    Sin pensarlo mucho salió disparado hacia arriba con un impulso involuntario y sin conocimiento de dónde le salía. Cuando se acercaba a la altura de su bichejo se dio cuenta que no podía cogerlo de golpe o le rompería todos los huesos.

    Igualó el ritmo de caída y lo agarró suavemente para ir frenando su descenso.

‘Ya nos dijo Lucas que ibas a aprender muy rápido, ahora veo a lo que se refería.’

    En la espalda de Sebas había una sombra que sólo podía ver la ninfa, un águila elevándose se estaba formando en ella para dejar claro que su aprendizaje estaba siendo profundo.

    El dolor que acompañaba a un nuevo tatuaje hizo que Sebas comprendiese el comentario de Elia.

    Tras aguantar el dolor y casi espachurrar al grifo que se hallaba en sus brazos, el muchacho le habló al oído:

-“Hasta que no aprendas a volar y seas un poco más grande deberías olvidarte de seguirme a todos lados salvo que haya suelo.”-

    Con un beso en la parte alta del pico lo depositó en el suelo y reaccionó a lo que acababa de pasar.

    ¡Había aprendido a volar…!

    Con un suspiro de placer se elevó del suelo y voló en la noche, su cuerpo vibraba de emoción, el corazón parecía salirse de su pecho y la imagen que tenía ante él era magnífica.

    Los árboles gigantes formaban cinco puntas, el escudo los unía a todos en su círculo protector y en el centro el altar en el que había nacido Joy, su grifo.

    El nombre le surgió de golpe en la cabeza, el animalito parecía muy feliz cerca de él y ese siempre le gustó, pertenecía al perro que tuvo Lucas y que había muerto hacía un tiempo, le parecía adecuado rendirle homenaje.

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