Accidente III

    La cacofonía de ruidos del entorno me llega nítida y clara. Mucha gente caminando y un olor muy intenso, fácilmente reconocible, me llena la nariz.

    Estoy en un hospital.

    Según abro los ojos la luz me daña. Es una zona de urgencias, he estado demasiadas veces en hospitales para reconocer el ajetreo de las enfermeras, los ATS y los médicos.

    Recupero la memoria poco a poco y me dicen que me van a pasar a visitar los médicos encargados de mi estado.

    Por lo visto me voy a tener que quedar ingresado un par de días para hacerme unas pruebas.

    No tardo mucho en subir a planta, una habitación para mí solo me hace sospechar que algo raro pasa, normalmente estos trámites son mucho más lentos. Seguir leyendo