Dioses VI – Sueños III – Isaac

    Una larga escalera se presentaba ante sus ojos. Isaac sabía que debía subir, pero sus piernas no le respondían. Sus músculos temblaban y notaba un calor intenso por todo el cuerpo. Una voz le habló desde lo alto:

-“¿Qué te impide subir?”-

    Era una voz de hombre, una que conocía bien. Miró hacía arriba y vio que le estaba esperando. Sus ojos negros le estaban observando con todo el amor del mundo.

    Una corriente de aire primaveral, el olor del rocío y una sensación de frescor inundó a Isaac. Sus piernas respondieron y, en un abrir y cerrar de ojos, estaba en lo alto besando cálidamente a Víctor, su amante.

-“¿Dónde estamos, Víctor?”- Seguir leyendo