Druidas III – Miguel 10

    Se acercó volando a la rama donde había sido empujado de manera vil y retorcida, su gesto era de enfado, pero pudo confirmar que aquello se había preparado para un aterrizaje.

    Joy se hallaba en el nido acurrucado, junto a él estaba un enorme lobo negro con los ojos muy abiertos mirando al casi desnudo Sebas entrar a su casa.

    En el nido olía a carne fresca recién muerta y a sangre. Miguel se incorporó y recuperó la forma humana.

-“He cazado un conejo para tu nuevo acompañante y después de comer se ha quedado dormido como un lirón.”- Dijo Miguel.

-“Joy.”- Contestó Sebastián.

-“¿Perdona?”- Seguir leyendo

Dioses VI – Sueños III – Isaac

    Una larga escalera se presentaba ante sus ojos. Isaac sabía que debía subir, pero sus piernas no le respondían. Sus músculos temblaban y notaba un calor intenso por todo el cuerpo. Una voz le habló desde lo alto:

-“¿Qué te impide subir?”-

    Era una voz de hombre, una que conocía bien. Miró hacía arriba y vio que le estaba esperando. Sus ojos negros le estaban observando con todo el amor del mundo.

    Una corriente de aire primaveral, el olor del rocío y una sensación de frescor inundó a Isaac. Sus piernas respondieron y, en un abrir y cerrar de ojos, estaba en lo alto besando cálidamente a Víctor, su amante.

-“¿Dónde estamos, Víctor?”- Seguir leyendo

Brujos II – Risla 5

    Dárian sabía que no debía intervenir. Risla tenía que darse cuenta de toda la bondad de su alma, o perderla para siempre.

    Risla-pez volvió a su forma lupina e irrumpió en el castillo por una de las ventanas, seguida de cerca por Dárian.

    Yana, la propietaria de semejante caserón, se hallaba en el centro del patio interior, imponente y peligrosa. Una sonrisa efímera bañaba su gélido rostro, mientras el pelo rubio flotaba en aquél viento de ultratumba.

-“¡Bruja del demonio!”- Rugió Risla. -“Tu muerte se acerca en la forma de un Selenita.”-

-“Espero que en tu próxima vida ensayes mejor tus gritos de rabia, pobre cordera.”-Sonrió Yana. Seguir leyendo

Desde Rusia Con Calor – La Llegada 6

    La mañana amaneció clara como un día cualquiera, Laurent se encontraba en su cama totalmente relajado, los sueños habían sido tranquilos aunque la imagen del hombre en la penumbra se entremezclaba en ellos.

    Marco estaba tumbado sobre el abdomen de su amigo, con las patas abiertas y totalmente repanchingado.

    El humano lo deslizó suavemente por la sábana hasta la cama y se dirigió al baño. Seguir leyendo

Brujos II – Risla 4

    La amigable Nereen, cedió un poco de su agua para que Dárian pudiera preparar el café. Roberto se sentó encima de un mueble de cocina y el chico de Risla  en la mesa de la misma.

-“Bueno Risla, no creas que lo que te ha ocurrido es una maldición, aunque tampoco es una bendición. Perteneces a una raza especial de seres influidos por la luna, tipo el hombre lobo, pero con algunas ventajas. Con un poco de práctica podrás dominarlos y… Depende de tu corazón será para el bien o para el mal.”-

-“Y… ¿Volver a ser humana no es factible?”-

-“¡Hombre!… ¿Teniendo en cuenta que nunca lo has sido del todo?”- Preguntó Roberto mordaz. Seguir leyendo

Accidente III

    La cacofonía de ruidos del entorno me llega nítida y clara. Mucha gente caminando y un olor muy intenso, fácilmente reconocible, me llena la nariz.

    Estoy en un hospital.

    Según abro los ojos la luz me daña. Es una zona de urgencias, he estado demasiadas veces en hospitales para reconocer el ajetreo de las enfermeras, los ATS y los médicos.

    Recupero la memoria poco a poco y me dicen que me van a pasar a visitar los médicos encargados de mi estado.

    Por lo visto me voy a tener que quedar ingresado un par de días para hacerme unas pruebas.

    No tardo mucho en subir a planta, una habitación para mí solo me hace sospechar que algo raro pasa, normalmente estos trámites son mucho más lentos. Seguir leyendo

Hot & Sweet I – Todo Nuevo 6

    El café lo preparó el propietario de la casa mientras que el otro recogía los cacharros de las cajas.

    Prosiguieron charlando de lo interesante que era el mundo del cine para adultos, al menos por aquello del desconocimiento total por parte del colombiano.

-“Si quieres, hay una fiesta mañana por la tarde para decidir quiénes van a participar y soy el encargado de comunicárselo, podías venir si quieres.”-

-“Sí, me encantaría participar en una de esas.”-

-“Vale, te aviso que no son nada glamurosas, ni excepcional, salvo que suelen terminar un poco desfasadas si la bebida corre por el lugar.”-

    La mira de Javier dejaba claro que a él no le gustaban demasiado aquellos acontecimientos, lo que Gerardo no tenía claro era si por tener que decidir quién cobraría o si la incomodidad partía de la fiesta en sí misma. Seguir leyendo

Brujos II – Risla 3

    Hay un tipo de personas que en mi vida siempre me daban mucho miedo y ahora mismo no son ni remotamente importantes:

    Los egoístas.

    Es el tipo de ser humano que coge sin pedir, aquellos que te roban del alma los mejores pedazos de ti.

    Les da igual si son buenas ideas por tu parte, buenos sentimientos de los que aprovecharse para chuparte hasta la sangre o simplemente ver a alguien con una forma de ser mucho más genial que la suya a quien imitar.

    El caso es que de abundar por todos los rincones de mi existencia, con forma masculina o femenina, han pasado a ser minoría. Seguir leyendo

Hacedor I – La Presentación 4

    Sin desayunar descolgué y llamé al tal David.

-“¿Dígame?”-

-“Hola, buenos días. ¿David?”-

-“Sí. ¿Quién es?”-

-“Me llamo Diego Rodríguez y llamo por una oferta de trabajo que ayer me dio un tal José.”-

-“¡Ah, sí! Dime, dime”-

-“Bueno, me gustaría aceptar la oferta…”-

-“Perfecto, ¿podemos vernos?”-

-“Sí, por supuesto.”-

-“¿Te vendría bien en una hora?”- Seguir leyendo

El Shogun I – Takeshi Miyosi 10

    Llegamos a la parte en que se hallaban los aposentos de mi palacio, en aquella fortaleza subterránea y horadada podían vivir todos y cada uno de mis súbditos sin que las interferencias del exterior nos acosasen continuamente.

    Lo único que debíamos conseguir era el alimento, todo lo demás se podía hacer dentro de la montaña…

    Llamé a Daisuke para que preparase una comida copiosa por nuestros invitados y trajese a su hijo.

    Benjiro era un experto torturador de la más alta disciplina de las cuerdas, era capaza de no hacer daño con ellas y sólo producir placer o colocarlas de tal manera que notases cada pequeña parte de los elementos que componían las ataduras.

    En cuanto llegó le acompañé hasta el “pirata” inglés y le ordené que le sonsacase toda la información que fuera capaz. Seguir leyendo