Ulexita

    Bien, ya sabía la única manera de poder sentir algo y que no supusiese un serio problema para mi salud mental y física.

    Estaba claro que no lo iba a poder hacer de manera inmediata, aquellas cosas siempre llevan su tiempo, hay que meditar y eliminar los obstáculos.

    El hecho de ser consciente me estaba perjudicando en cierta manera, antes sólo debía dejarme llevar y ahora me encontraba al mando, sabiendo lo que tenía que hacer para conseguir mis objetivos pero sin la infraestructura suficiente para ejecutarlos. Seguir leyendo

Pirolusita

    Una pregunta que siempre me asalta cuando estoy cerca de estos seres particulares que odian a los de mi especie, los hombres, por el mero hecho de tener unos genitales diferentes es:

    ¿Cómo diantres pueden utilizar de una manera tan eficaz los buenos sentimientos para dejarte totalmente destrozado?

    En aquél momento no obtuve respuesta, como es natural tuvo que ser una piedra quien me ayudase a entenderlo.

    La Pirolusita llegó para triunfar. Seguir leyendo

Rodocrosita

    En un instante, justo después de rechazar la manera manipuladora de intentar atraerme al nuevo trabajo por parte de la responsable de mí despido, fui consciente que me hallaba fuera de la cuna de obsidiana.

    Todas las piedras que formaban mi cielo estrellado, ahora eran parte de mí y quien estaba encerrado en el ámbar eran todos aquellos que abusaban de mí.

    Una luz rosada brotó de mi pecho espiritual y su luz me inundó. La rodocrosita había brotado de manera natural en mi interior.

    Debía afrontar los hechos, los sentimientos, ser consciente y hacerlo con mucho amor.

    Aquello me pudo en un primer instante, la venganza no era el camino que me interesaba, por supuesto que el sentimiento no era negativo, sino más bien un indicativo de por dónde no debía ir. Seguir leyendo

Azufre

    Cada día que pasaba era más capaz de controlar mi mente, mi cuerpo y mi energía.

    Un mal olor llamó poderosamente mi atención de golpe y porrazo, una piedra amarilla se materializó en frente del tigre y éste dio un respingo y se puso en mi espalda.

    Era azufre.

    Algo en todas las situaciones que habían llevado a mi despido me resultaban sospechosas, entendía que algo fuera de mi percepción estaba jugando con mi trabajo.

    Por supuesto, el hecho de que mi jefe no hiciese acto de presencia y teniendo en cuenta que dos personas de mi entorno lo conocían, estaba claro que no me resultaba difícil atar cabos. Seguir leyendo

Aguamarina

    La situación en mi trabajo empezó a invertirse de forma exponencial, ahora eran ellos los que me indicaban el camino a seguir.

    Sin embargo aquella limpieza estaba afectando a mi forma física de maneras muy insospechadas…

    Después de tres mareos seguidos, siendo el último una vuelta del eje terráqueo de 180º y casi besar el suelo del almacén, decidí darme de baja.

    Cada día que pasaba me encontraba más unido a mi cuerpo físico, sin embargo veía los vínculos que seguían conectados a mi energía… Seguir leyendo

Magnetita

    Aquellos hombres que no sólo no habían participado de mi caída, sino que además su ayuda estaba comenzando a ser palpable…

    Empezaron a notar cosas muy diferentes a las que se conocen comúnmente.

    Is fue el primero que habló de ello en términos reales y de una forma clara.

    Le mandaron a él y a otro compañero a un viaje de representación de la empresa en Londres, a su vuelta perdieron el avión por culpa del trabajo y el chaval que lo acompañaba le dijo que el siguiente vuelo salía en cinco horas. Seguir leyendo

Hematites

    Una cosa en común tenían todos y lo entendí al momento de ponerme a investigar y concentrarme en el futuro…

    Estaban en la certeza de situar sus capacidades por encima de las mías, el sentimiento de superioridad era abrumador.

    Bueno, un hilo conductor se había desarrollado desde el principio, uno que era incapaz de ver por estar en el exterior, aunque me utilizaba de conductor y centro, esa unión de seres diferentes a mí se comunicaban a un nivel que yo no dominaba. Seguir leyendo

Petalita

    El aleteo de un ave me sorprendió al dejar de llorar.

    Una masa informe bajaba flotando hasta mis manos, en su exterior parecían haberse formado un par de alas grandes que lo ayudasen a descender.

    La petalita es una sanadora  y la mejor forma de curarse es saber la verdad.

    Si todo aquello había comenzado en mi infancia, por mucho que yo quisiese, debía recurrir a cambiar el hecho fundamental que había construido las experiencias.

    Mientras aquello no lo modificase seguiría haciéndoles daño y dejándome machacar por culpabilidades que no debían existir.

    La tristeza desapareció y su lugar lo ocupó el enfado. Seguir leyendo

Serafinita

    La pirámide cayó entre los brazos extendidos del tigre que había dejado apartada la Shattuckita.

    La imagen de una explosión controlada se hallaba en su interior, como si de una noche eterna hubiese surgido un resplandor esmeralda debido al enfrentamiento entre las moléculas del vacío.

    Así me llegó su nombre, cual estallido en mi cerebro, serafinita y estaba aquí para mostrarme el avance en el terreno que realmente era importante, los objetivos conseguidos.

    Si L.L. me había dado las llaves de la puerta, esta singular pirámide estaba abriéndola sin miramientos.

    Las fotografías de momentos imborrables se apretujaban en mi visión periférica, a mí alrededor y en mi interior. Seguir leyendo

Fluorita

    La fluorita apareció en mi sistema estelar para aclarar las cosas.

    Ahora nadie podía influirme de mala manera sin que yo lo supiese.

    Pero lo importante no era eso…

    Sí, había descubierto mi potencial como manipulador climático, no pondré la manera puesto que es algo que sólo hago yo, pero os diré que no siempre puedo.

    Lo que más me gustó tiene nombre y apellidos L.L.

    Trabajaba conmigo y era un tío estupendo, tenía serias dudas sobre lo que sentía al respecto de mi persona y no tuvo el valor de dar el paso más importante, sin embargo me ayudaba mucho desde las sombras. Seguir leyendo

Idocrasa

    Una piedra verde que confundí con una esmeralda sin pulir, se depositó en mi pie derecho.

    Una palabra se formó en el aire dándose a conocer:

    Idocrasa.

    En el momento en que la miré me di cuenta que algo le estaba pasando en contacto con mi piel. Poco a poco se estaba pelando y dejando virutas de su propio caparazón por todo mi cuerpo astral, justo encima del refulgente cuarzo rosa de mi interior. Seguir leyendo

Malaquita

    La aparición de la malaquita estaba consiguiendo alterarme.

    En el entorno más cercano ya se estaban dando cuenta de lo que ocurría, sin embargo la actitud de las personas suele ser bastante cabezota: cerciórate de que el grifo esté cerrado y aún así fuerza el mecanismo hasta que reviente.

    Así que todo mi objetivo de tomarme las cosas sin prisa se estaba yendo al garete, rápidamente llegó la lámina de malaquita para empezar a poner orden a aquél intenso caos.

    Ataque tras ataque para hacerse con mi energía, yo los repelía sin demasiado esfuerzo, aunque reconozco que era cansino. Seguir leyendo

Aventurina

    Viendo que mi entorno estaba más o menos controlado, me fijé en mis raíces e investigué un poco con ellas.

    Como resultado me hallé en un estado casi aletargado pero consciente, una vez centrado en mí descubrí una piedra verde alojada en mi nuca, estaba allí desde hace mucho tiempo, tanto como la cuna a mí alrededor.

    La aventurina, que así se llamaba, es la mejor para invertir las polaridades energéticas de  negativas a positivas, consiguiendo que todo lo que allí había sucedido tuviese sentido para mi mente consciente. Seguir leyendo

Aragonita

    Medía mi temperamento y calculaba mis opciones en el momento en que noté un peso extra en mi hombro izquierdo.

    Una piedra marrón con la forma de columnas pegadas entre sí y que no sujetaban nada había aparecido de golpe.

    La aragonita no brillaba especialmente, no parecía pintar nada allí, hasta que esas formaciones se alargaron e hicieron que mi cabeza se pusiese recta.

    Me sentí como una casa a la que se le pone un andamio para ser reparada. Seguir leyendo

Shattuckita

    La base de fuerza de mis enemigos era la emoción, de una u otra manera todo dependía de lo que yo sintiese y la manera de poder controlar esos sentimientos.

    Uno de sus puntos fuertes, claro está, era el miedo a los enfados. Me habían programado para reaccionar ante determinados gestos, acciones y miradas con mucho pavor, obedeciendo sin rechistar.

    Ese fue el comienzo de la caída y el motivo por el que mi “amiga” comenzó a recular. Ya no me daba ningún miedo. Seguir leyendo

Ojo De Tigre

    Recuerdo que en esos tres años lo pasé un poco mal por la cantidad de cosas que esperaba, que no llegaban y finalmente descubrí que no debían pasar.

    El comienzo de aquél descubrimiento fue, como no podía ser de otra manera, la llegada de una piedra, en este caso una redonda con vetas muy características, como sustratos cristalizados en ámbar.

    El ojo de tigre me miró y parpadeó.

    Mi cuerpo astral dio un brinco al notar que eran dos y que se formaba la figura del susodicho animal a mi lado. Seguir leyendo

Piedra Luna

    En plena resaca de mis emociones crecientes y conscientes, la luna apareció en mi firmamento estrellado, eclipsando la luz de todas aquellas piedras que estaban a su alrededor.

    Era una piedra redonda y blanca, brillaba con una intensidad irisada colmando mi ser de una suerte de mar interior.

    La marejada que inundaba mi mente se había deshecho con el cuarzo rosa, sin embargo seguía existiendo una milésima parte y esta luna que me alumbraba ayudaba a controlar esos movimientos emocionales, dándoles un sentido y una periodicidad estabilizadora.

    Empecé a sentir una cadencia, un ritmo, algo que se sincronizaba con la canción de mi alma. Seguir leyendo

Cuarzo Rosa

    Ya me sentía preparado para ejercer el dominio de mi cuerpo y mi alma.

    Pero las piedras no estaban de acuerdo con esa conclusión y así lo hicieron notar. Se pusieron a vibrar todas al unísono, haciendo que mi ser empezara a responder a su energía con la mía.

    Todo terminó de forma abrupta al aparecer una masa de cristal rosa enfrente de mi cara.

    “No quieras adelantar acontecimientos, hay que dar los pasos de manera adecuada y de uno en uno.” Seguir leyendo

Rubí

    La situación estaba preparada y orquestada.

    Las vampiresas se hallaban despistadas pensando en sus cosas y que nada les impedía hacer lo que siempre habían hecho.

    Pero desde mi cuna sideral el ectoplasma de mi ser astral vibraba con energía suficiente como para encender toda la ciudad.

    Necesitaba acción, empezar a descolocar y obtener resultados.

    Una mañana excesivamente temprano me sorprendió la luz roja más intensa que había visto en mi vida. Seguir leyendo

Sodalita

    Con tanta información en mi cerebro, un rato de calma se impuso en mi cuerpo astral.

    Como ya era habitual el rastro de una luz me hizo seguir su descenso hasta mis ojos, allí estaba una sodalita en pleno apogeo, girando y perdiendo su luz poco a poco.

    La calma me inundó y los pensamientos fluyeron como un río suave, estaba claro que era el momento de empezar a actuar. Las cosas iban a cambiar. Seguir leyendo